Talleres Artesanales


A lo largo de los años, la Casa de Acogida Pepe Bravo, bajo distintas formas jurídicas ha sido una entidad de carácter social que se ha diferenciado por el intento por recuperar oficios ancestrales en un mundo donde las nuevas tecnologías emergen con una fuerza arrolladora, dejando la artesanía tradicional en el olvido y actuando directamente sobre las personas en riesgo de exclusión social desde la faceta más íntima y personal hasta lograr su plena integración a través del trabajo.

Los talleres artesanales no son, pues, un producto o un fin en sí mismo para la Casa de Acogida, sino un medio maravilloso, en forma de terapia emprendida por sus voluntarios, para posibilitar una recuperación integral de las personas acogidas, ofreciéndoles un empleo y la posibilidad de alcanzar un puente hacia la inserción laboral a través de lo artesanal.

Y como tal medio, los talleres han ido evolucionando en función de las afinidades de los habitantes de la Casa, de sus procesos de recuperación, de los expertos voluntarios que lideraban los distintos talleres, y de los recursos que se tenían para ellos. Precisamente por esa razón, la diversidad de talleres ha sido enorme, gracias al enorme potencial en instalaciones y al legado de inventos y maquinaria de Pepe Bravo.

Así, se han hecho desde juguetes waldorf (con el apoyo de la Fundación Rudolf Steiner), a reciclado textil de ropa que nos donan y con la que, a través del patchwork, realizamos edredones, mantas para mesas, mesitas, etc. Desde forja y fundido de chatarra para convertira en pequeñas esculturas y colgantes, hasta orfebrería con piezas elaboradas en cobre y realizadas de forma artesanal (orzas, ollas, braseros árabes, calentadores, juegos de espumaderas, cubremacetas, ánforas….). Desde alfarería, con piezas únicas y exclusivas realizadas en el torno (maceteros con esfinges egipcias, puzzles para incrustar en la pared, tinajas de diferentes tipo, esculturas…) hasta carpintería (con talleres luthier de guitarras, montaje de yurtas o casas mongolas…). Desde marquetería y bisutería hasta velas, todo ello pasando por aceites esenciales, alpargatas hechas a mano o móviles colgantes ¡Todo por la solidaridad!

¿Nuestro reto con los talleres artesanales? Conseguir que todos estos bellos artículos artesanales, que han servido para recuperar oficios ancestrales y han ayudado a los habitantes de la casa a recuperar la autoestima y las habilidades socio-laborales, puedan ser vendidos en nuestras tiendas (virtual o física) y con ello asentar ingresos para el sostenimiento de la casa. ¿Te animas?