Entrevista a Ana García de la Serna


Entrevista a Ana García de la Serna, cantante de “La BuenaSombra”, musicoterapeuta y educadora musical, 49 años (Torremolinos)

  • Como conociste el proyecto?

   Fue cuando acudí al último curso Zen que impartió Suzanne Powell en Málaga, hace poco menos de dos meses, a finales de marzo de este año.

   Al comienzo de una de las sesiones, Suzanne presentó a Mariló y a Jonás, y ellos explicaron su proyecto de la Casa de Acogida. Me pareció muy interesante y beneficioso, y sobre todo, desarrollado desde un enfoque especial, distinto al que estamos habituados en nuestra sociedad actual, en la que impera lo lucrativo a los valores humanitarios.

   Me identifiqué mucho con ellos, ambos me transmitieron una energía y una onda muy positiva, así que decidí buscar más información por internet y cuanto más leía, más me atraía la idea de conocer el proyecto desde sus adentros. Finalmente decidí presentarme y proponerles la realización de un taller musical destinado a las personas acogidas, y así ha comenzado mi aventura en la Casa Pepe Bravo… esperando que perdure durante mucho mucho tiempo…

  • Por qué has decidido colaborar y en qué?

   La verdad es que soy cantautora desde muy joven, siempre he tenido un espíritu inquieto y emprendedor, y muchas ganas de hacer cosas nuevas que me llenaran el alma. A través de la asociación musical que fundamos entre varios músicos jóvenes de Torremolinos en el 94´, pudimos poner en marcha multitud de proyectos siempre destinados a la promoción y difusión de la cultura musical malagueña.     Y ya, desde 2011, dirijo un centro de Educación Musical, Arte y Musicoterapia llamado PamMusic en Torremolinos, un espacio artístico muy especial, (algunas familias nos llaman Planeta Pammusic, porque dicen que cuando llegan parece que están en otro planeta, je, je..).  Allí contamos con casi una centena de alumn@s de todas las edades y diversidades.

   Durante un tiempo, varios años, compaginé mi trabajo como bibliotecaria con el objetivo que me propuse en ese momento: formarme y especializarme en Musicoterapia y Educación Musical Temprana (de 1 a 7 años), al experimentar los increíbles beneficios que la Música puede reportar a todo tipo de usuarios, especialmente a pequeños y a personas con cualquier tipo de discapacidad.

   Paralelamente, desde hace dos años desarrollo otro proyecto de Iniciación Musical en dos poblaciones de la Serranía de Ronda, Jubrique y Gaucín.

   Con todo ello quiero decir que llevo toda la vida consagrada a mi gran pasión, la Música, siempre intentando compartirla, intentando crear momentos mágicos allá donde vaya, y con todos aquellos que se sumen a sentirla y vivirla desde la alegría, la libertad y la naturalidad.

   Por todo lo anterior, y habiendo identificado esos mismos valores en la Casa Pepe Bravo, he decidido colaborar como voluntaria impartiendo talleres musicales  y ayudando en aquellas actividades en las que mi experiencia y conocimientos puedan servirles de algo, con el fin de apoyar el proyecto y caminara a su son.., cosa que a su vez me enriquece y satisface enormemente, al haber encontrado allí un lugar/hogar singular, único, sintiendo una afinidad y sintonía muy especial, tanto con voluntarios como con acogidos. Allí me he sentido una más, es lo que ellos te hacen sentir, uno más de la Gran Familia  Pepe Bravo, y eso es precioso y muy difícil de encontrar.

  • Cómo fue la primera experiencia en el taller de Musicoterapia?

   Genial, Estupenda. Tras haber concretado con Jonás semanas antes la fecha del 2 de mayo como día de muestra del taller, a modo de toma de contacto con la Casa y sus habitantes, resulta que una vez allí, nos damos cuenta de que precisamente ese día coincide con el aniversario del fallecimiento de Pepe Bravo!!! como si el mismo Pepe nos hubiera mandado desde el cielo…

   Acompañada de mi gran amigo y colaborador Rafa Rodríguez, cantante del querido y admirado grupo malagueño “Los Caracoles”, nos dirigimos por primera vez a la casa. Ya a lo largo del camino, tanto el paisaje, como la gran puerta de entrada a Alozaina nos resultaron preciosos.

   Mariló, Jonas y varios amigos con los que coincidimos allí, nos recibieron de lujo, disfrutando de un aperitivo en la terraza junto a la piscina. Más tarde, compartimos mesa y conversación con varios de los habitantes de la casa que también nos “acogieron con los brazos abiertos”… incluso Inga nos deleitó recitandonos varios de sus hermosos poemas.

   Por la tarde, Rafa y yo nos pusimos manos a la obra para preparar el taller musical en la Sala de las Mariposas, ese precioso rincón de la casa dedicado al movimiento y actividades grupales.

   Al poco rato, fueron apareciendo vari@s mariposillas (je, je..) que habitan allí: Miguel, Mila, Sandra, Milena, Marco, María, Máximo, Ramón, Cristina,… y alguno más.

   Y ahora sí que llegó el momento de adentrarnos en el fascinante universo de la Música, que era realmente el pequeño regalo que Rafa y yo quisimos traer bajo el brazo como cualquier invitado lleva un obsequio al visitar la casa de un amigo…

   En poco tiempo, entre todos logramos que ese lenguaje universal que no distingue de raza ni de cultura ni religión, etc., se convirtiera un nuestro medio de comunicación y en hilo conductor de un montón de historias, las de cada uno de los integrantes del grupo,  una vez relajados y dejándose llevar por la Magia del lenguaje de la Música y el ritmo. Llegados a ese punto, pudimos contemplar cómo se dibujaban en el ambiente  caras sonrientes, ojos vidriosos, voces cálidas… que nacen del alma y la echan a volar en la sala de las Mariposas de la Casa Pepe Bravo.

Muchas Gracias a Tod@s por acogernos e invitarnos a compartir vuestra magia!!

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