Previos a Emilio Carrillo


  Emilio llegó hace 5 años a nuestra casa, justamente en la misma fecha que Pepe Bravo murió. Desde entonces el mes de Mayo se ha constituido como fecha elegida para sus retiros. Y ya desde meses antes, la maquinaria comienza a girar, al principio casi lentamente, tal vez porque el movimiento lleve consigo el estudio y la planificación de cada paso para que todo luego encaje. Desde luego decir que la planificación como la vida misma tiene muchos recovecos, de manera que el proyecto inicial se va modificando en función de la realidad, o quizás quien sabe….. tantos misterios por descifrar.

  Este año ha sido marcado principalmente por la figura del voluntariado, el almacenaje, el salón del museo y la catalogación como vivienda turística rural.

  Nos hemos adherido al proyecto workaway, a través del cual han llegado un grupo de valiosos voluntarios que se han integrado en nuestra comunidad-familia de una manera increíble. Provenientes de diferentes países (estados unidos, Inglaterra, Francia, Argentina, Venezuela, Canadá, Alemania….. ), han dado un toque de internacionalización  a nuestra casa, donde se han ido intercambiando ideas, idiomas, formas de ser……dándonos pinceladas de universalidad a la vez que de hermandad y sentimientos de corazones unidos. Gracias universo por lanzar la caña para que todo aquello que debe ser dado, sea dado. Para ello, se han construido dos habitaciones dormitorios (con capacidad para seis personas) y dos baños…. Y un sin fin de proyectos dónde realizar su día a día.

  También el gran ropero que media más de cien metros se ha dividido en siete prácticos almacenes para que cada cosa tenga su lugar y para que cada lugar tenga sus cosas. En este sentido se ha construido y equipado El taller de costura, el taller de plantas medicinales, el taller de cuero y velas, el almacén de lencería, el ropero de los chicos, el almacén de eventos y el último para colchones…. Todo un reto en una casa dónde la reutilización es uno de sus principales objetivos.

  Así mismo, el museo ha sido objeto de intervención este año. Más de trescientos aperos han sido restaurados, además de la pintura de todas sus paredes, la colocación de un gran vitral y la instalación de un sistema de renovación de aire.

  Y con la intención de la catalogación de la vivienda turística rural “Casa Pepe Bravo”, se ha terminado el último apartamento que quedaba, adaptándolo a discapacitados  a la vez que se han hecho instalaciones de aire acondicionado en el restaurante, y reformado la terraza del deshidratador.

  Luego la limpieza de la casa. No es fácil limpiar una casa tan enorme y llena de rincones. El adecentamiento de pintura, e incluso la regeneración del jardín y su aporte nutricional con estiércol de cabras de los corrales del pueblo.

  Y todo ello, unido al día a día…. ocupados en otras tareas como visita a médicos, terapias, compras, comidas, gestiones….. Imposible aburrirse!!!!!

  Todas estas reformas forman parte de la actividad ocupacional y profesional de la casa, imposibles de acometer sin la colaboración de amigos y voluntarios que de forma económica o a través de sus donaciones o trabajo personal van apoyando nuestro proyecto para que poco a poco se vaya consolidando, logrando la viabilidad del mismo.

  La casa como estructura física junto con todos los que vivimos en ella, vamos relacionándonos en un  proceso bidireccional, híbrido, paralelo… hasta conseguir escuchar comentarios de logro, de energía vibracional, de transformación y cambio en ambos sentidos. Lo que es dentro es fuera y lo que es fuera es dentro.

  El esfuerzo de los chicos y trabajadores del centro especial de empleo ha sido impecable, en cuanto responsabilidad, profesionalidad, tareas acometidas…..

  A TODOS GRACIAS, Y GRACIAS TAMBIÉN AL GRAN MILAGRO DE LA VIDA

 

 

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *