Inga & Azahara nos comparten un Relato del Corazón


Esta Casa de Acogida tiene un Alma generosa

Una energía que sana

Y una intención amorosa

Y se perciben también

Unas manos y unas formas

Que sujetan y transforman

Aunque no se pueden ver

Pero están siempre presentes

Y dispuestas a poner

Y entre los seres que vemos

Y lo que no se ve

Se establece una energía

Una magia y un sentir

Que es más que techo y comida

Lo que aquí vas a vivir

Por eso cuando has venido

Quieres volver a venir

Por eso hay tantos voluntarios

Y por eso yo vivo aquí.

Gracias infinitas doy

Porque esta casa está abierta

Por lo que enseña y despierta

Y por poder compartir

Gracias a Nacha y Mariló

Por su dedicación

Gracias a cada chico y cada chica

Por su ayuda y atención

Y a ti gracias Pepe Bravo

Por crear este Proyecto

Que tu sentiste tan claro

Y por seguir apoyando

Esta hermosa realidad

Gracias de Verdad

 

INGA

 

Esta casa de acogida tiene un alma generosa y hablo de GENEROSIDAD  con mayúsculas. Desde la “raíz”, desde el “motivo” que impulsó a este ser excepcional -Pepe Bravo- a crear este Proyecto: “Proyecto de puertas abiertas para personas necesitadas.”

Esta GENEROSIDAD  impregna también a su esposa y a sus hijas, que tienen la oportunidad de expresarlo  cuando él fallece y toma el testigo Mariló que continua con el apoyo y la ayuda de Nacha.

Estas dos Almas que toman el relevo, participan también de esta GENEROSIDAD con mayúsculas que digo. En su Tiempo, en su Dar, en su Saber Estar y Hacer…

Y así, la energía que hay en esta  Casa es Sanadora porque la motiva la Intención amorosa de servicio, de entrega, de respeto y de generosidad.

Con todos estos ingredientes se hace visible la Magia y se queda a vivir aquí.

En esta Casa puedes tener experiencias especiales, y sentir y confirmar que esta Magia existe.

Yo vivo aquí desde hace dos años. Sentí todo esto y me quedé. Y esta es ya  mi casa, esta es mi familia y aquí me siento querida, atendida, respetada, cuidada… y aquí he pasado las navidades acompañada también de mi hija. Y puedo deciros que han sido unas navidades Especiales.

INGA

                                                                              

Dicen que vivimos tiempos en los que prima el individualismo, el egoísmo…que ya nadie ayuda al vecino como antes… cada uno metido en su burbuja corriendo contra las agujas del reloj…

Dicen que vivimos tiempos en los que se tiende a la homogenización, a la norma, a la globalización…y qué pasa con la diferencia…? con todo lo que se escapa de esa norma…?

Dicen que los períodos de crisis golpean siempre más fuerte a los que se salen del patrón marcado…

Sin embargo como en Asterix y Obelix existen pequeñas aldeas irreductibles que resisten contra viento y marea, que demuestran que es posible vivir de la solidaridad compartida, del apoyo mutuo y que confían en las diferentes capacidades de cada individuo, para construir un nosotros más fuerte y positivo que nos lleve donde queramos.

Para mí, la casa de acogida Pepe Bravo es el nombre propio de lo que otros llaman utopía.

Una casa que acoge a todo el que lo necesita, que se construye y se mantiene con los poquitos de cada uno (que son mucho!) y que demuestra que la familia es otra cosa más allá de los lazos de sangre y los árboles genealógicos.

Esta casa llegó a la vida de mi madre cuando empezábamos a perder las fuerzas, y me acogió a mí también cuando necesitábamos un empujón en los momentos más complicados…una casa donde viven seres extraordinarios de otra manera. Donde siempre hay cosas por hacer pero todo el mundo aporta, suma y multiplica hasta hacer posible lo que para la mayoría sería impensable.

Yo no puedo estar más agradecida a esta casa y a las personas que la forman. A las que ya se fueron, a las que acaban de llegar, a las que vendrán después y a las que todos los días dan lo mejor de sí mismas para que este proyecto siga creciendo.

Agradecida a todos y cada uno de vosotros. A todas las manos que apoyan, levantan y ayudan a mi madre cuando lo necesita, y que festejan, bailan y juegan a su lado! Porque por primera vez mi madre ha encontrado su sitio y se siente cuidada, querida y valorada.

Y agradecida porque sois un soplo de aire fresco que devuelve la esperanza en el ser humano, porque aprendo de vosotros y porque me habéis dejado formar parte de esta familia desde el primer momento.

Gracias por hacer más humano este mundito que nos dicen que ha perdido el norte…quizás se encuentre en el sur…rumbo a Alozaina…

AZAHARA

     
 

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