se tu mismo, pero siempre grande

Un regalo de Navidad, sobre teatro “Sé tú mismo, pero siempre grande”


UN REGALO DE NAVIDAD

1.-  Tengo que empezar diciendo que la Navidad es para mí la época más agradable del año y que cualquier manifestación o reflejo sobre ella, por minúscula que sea, me atrae. Hace unos días me comunicaron que en la Casa de Pepe Bravo en Alozaina se iba a llevar a cabo una representación teatral, sin darme ninguna pista sobre su contenido, y que se alegrarían de mi asistencia. Temí verme soportar paciente y estoicamente una trama al uso en un local frío e inadecuado, por lo que recurrí a mi más defensivo material de abrigo con la esperanza de que la actuación no se prolongara demasiado.

Al llegar hice mi habitual recorrido por la casa, supongo que acompañado por Pepe Bravo, y seguidamente entré, solo, en el espacio del museo de aperos sorprendiéndome al verlo transformado en un ámbito teatral provisto de una acogedora   calefacción lateral. Su luz tenue e indirecta, los acordes previos al comienzo de una función, tan característicos de una sala de teatro,  que provenían del grupo musical que  individualmente y en bajo tono templaba sus instrumentos, la ausencia total de cualquier otra persona y el cálido efluvio que emanaba de aquella bendita estufa de leña, me invitaron a sentarme junto a ella, absorto y en recogimiento, embargado por los recuerdos.

Como a la media hora de estar allí, silencioso por fuera pero no por dentro, empezó a entrar público hasta abarrotar la sala, que había sido dotada de los asientos adecuados e incluso de alfombras en los pasillos y en el ámbito del escenario. El lugar, a pesar de su amplitud, se mostraba cálido, recogido y acogedor: la escena era navideña.

2.-  Y empezó la función. Repito que desconocía sobre lo que se iba a tratar. Cuando los actores se repartieron en absoluto silencio y en armónicos e ingrávidos movimientos por todo el recinto en el que iban a desarrollar su actuación, me quedé atento, interesado y perplejo. Y cuando la narradora empezó su descripción y los personajes tomaron vida y fueron desarrollando la trama,  mi temor era que aquello terminara pronto.

El prolongado aplauso final certificó que no era únicamente yo el que había disfrutado del espectáculo: la profundidad, lo adecuado y oportuno del mensaje, la delicadeza de su exposición, la sensibilidad, vivencia, armonía  y expresión de sus actores, el control de las escenas alcanzado por su director desde el roble, la íntima y relajante música lograda por las cuerdas, la flauta y la percusión, el vestuario y atrezzo, el maquillaje, la luminotecnia y la organización me impresionaron: no lo esperaba allí.

Cuando se encendió la luz y la sala se quedó vacía vi sobre una silla un díptico publicitando la obra, que alguien  dejó  abandonado sobre ella y que yo desconocía. En él pude contemplar, y luego contrasté con el original, el ingenio, el arte, la habilidad y la originalidad con la que su autora ha sabido interpretar y plasmar el espíritu de la narración.

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LA  OBRA

1.-  Esta representación, con diecisiete actores, desarrolla en un acto de cuarenta y cinco minutos un cuento original de Mariló Cejudo titulado “Sé tú mismo, pero siempre grande.” con el mensaje de que “todos tenemos dones y talentos, todos somos únicos e irrepetibles, todos tenemos una misión en este jardín de la vida, nuestra misión no es envidiar al otro sino fomentar nuestros  propios talentos y ponerlos al servicio de la comunidad.”

Y como bien dice el Rey en la escena: “gracias por venir a ayudarme, a curarme, a darme luz cuando estaba sumido en las tinieblas; gracias por haberme enseñado que todos y cada uno de nosotros somos importantes, que cada uno cumple su misión. Y que cuando nos unimos, formamos el jardín más hermoso que nos podamos imaginar.”

2.-  Este grupo de teatro está formado por integrantes de la casa de acogida y voluntarios del proyecto. Se denomina “Compañía Teatral Corazón Acogido”

y está siendo un proyecto innovador a nivel social en donde se unen el protagonismo, la cultura y la integración.

NOTAS:

1,-  La participación y actuación de Inga me conmovió.

2.-  La cena posterior, dejando satisfechos a tantos comensales, merece una reflexión.

3.- El rincón “Coge lo que necesites, deja lo que puedas.”, un ensayo de solidaridad real.

4.-  Los corrillos durante la cena y las reflexiones con posterioridad: cada loco con su tema. Y su verdad.

Andrés Méndez  16-12-2017

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