Tomamos la palabra 1


Desde la casa de Pepe Bravo,
Hola a todos: amigos, conocidos, voluntarios, personas que acreditan, y otras que desacreditan; en realidad no sabemos muy bien para quien hablamos, es mucha la presión que en estos momentos sentimos por los ataques que está recibiendo la casa. Según parece hay alguien que nos quiere salvar de algo, dicen que sufrimos malos tratos físicos y psíquicos. Hoy, cansados ya de escuchar chorradas y aguantar tonterías, decimos ¡YA BASTA, YA BASTA por Dios! ¿Qué pasa con la gente? ¿Estamos locos o qué?
Hoy decidimos sentarnos todos los acogidos de la casa y explicar con el corazón abierto cómo nos sentimos. Nosotros no necesitamos que nadie nos salve de nada. Nosotros, como cada uno de ustedes, luchamos por la supervivencia, intentando sacar de dentro todos los sinsabores que nos dio la vida. Y cada cual lo vivimos a nuestra manera, y como buenamente podemos.
IMG_0613Es muy difícil ser un adulto sano cuando todo lo que recibiste en tu vida fueron malos tratos y continuamente ves la violencia contra tu madre y tus hermanos. O afrontar que no tienes familia ninguna por la que luchar. En otros casos, sí tienes familia, pero después de todo el daño que hiciste no quieren saber nada de ti. Otros no podemos con las injusticias de la vida, y decidimos crear nuestro pequeño mundo dentro de nosotros. También hay quien tiene que estar aquí y como una hormiguita mandar poquito a poco dinero a su país para que su familia subsista. O quizás, como nuestra preciosa María, perdida en la calle durante años, recibiendo toda clase de abusos… Y así podríamos estar contando muchas miserias más. Pero no, no lo vamos a hacer. Pensábamos contar nuestra historia, pero no lo haremos, porque todo aquel que llega a la casa y nos mira desde el corazón ya nos conoce por nuestro nombre y conoce la historia de cada uno.
Sí queremos decir a las personas que están intentando hacer daño a Mariló y a la casa que nos acoge, que recapaciten; que se paren a pensar en lo que están haciendo. Les recordamos que esto es una casa de puertas abiertas. Y que si estamos aquí es porque queremos. Y que, además, nos sentimos parte de esta gran familia en la que Mariló no hace otra cosa que tratar de solucionar los problemas de cada uno de nosotros como buenamente puede. Con esto no queremos decir que no hay desavenencias: ¡pues claro que las hay, como en cualquier familia!. Nuestra pregunta a las personas que están atacando a la casa es: ¿por qué intentáis desacreditar a una persona que lo único que ha hecho es tomar esta opción de vida siguiendo los pasos de un gran hombre como fue Pepe Bravo? Nos parece una injusticia contra nosotros. Nos sentimos con los ataques de estas personas como si fuésemos incapaces, un poco subnormales. Perdón por las palabritas, pero también sentimos indignación.
Dejadnos en paz y preocuparos de vuestras vidas, que seguro que buena falta os hace.
Muy atentamente.

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Llevo siete años en esta casa. Primero iba a estar un año y me iba a ir. Pero encontré en ese momento un trabajo y, por circunstancias de la vida, Pepe Bravo falleció. Entonces, decidí quedarme en la casa, y ayudar y que me ayudasen. Porque yo necesitaba más ayuda por mis cuestiones personales, presentes, pasadas y futuras. He visto muchas cosas, pero sólo voy a hablar de mí y de un salvador que venía a salvarme. Yo no necesito a nadie que me salve. Tan sólo busco la tranquilidad. Y eso lo estoy consiguiendo desde que llegué aquí, poco a poco, gracias a Mariló, a la familia de Pepe Bravo, y a todas las personas de esta casa. Los que se fueron, los que estuvieron, los que están, y los que llegan, por tratarme como a uno más de la familia. Y así me siento. Y últimamente, desde que llegó un supuesto salvador, se está hablando mucha “mierda” de la casa, de Mariló, de Nacha, y del proyecto. Yo soy una persona sincera: puede que esté loco o “gilipollas” a veces. Mis inquietudes y mis paranoias fueron desvaneciéndose paulatinamente. Y, ahora, gracias al proyecto, no debo sufrir estas situaciones. Aparte, últimamente tengo taquicardias. No por una preocupación personal, sino por el proyecto y la labor de Mariló, que tengo visto, revisto, y comprobado, que me ha ayudado en todas las cosas que no podía solucionar por mí mismo. Mariló y Nacha, y un numeroso grupo de voluntarios, que han ayudado y siguen ayudando además al proyecto de mi madre, son testigos de ello.
Aquí han venido a visitarme varios de mis familiares. El primero de ellos fue un primo mío, después mi hermano más pequeño y, por último, mi hermana con su marido. También ellos fueron tratados fenomenalmente, y desean volver. Con esto quiero aclarar, y pongo a la naturaleza por testigo, que defenderé todo lo que esta casa es para mí, aunque me quede sin brazos y sin manos. Mientras tenga un aliento la defenderé. Cuando salgo fuero de la casa -ya que al estar curado voy y vengo-, a la gente que voy conociendo en el camino de la vida, cuando me preguntan de dónde vengo o dónde vivo, con orgullo les digo: LA CASA DE PEPE BRAVO.
Con esto sé que puede que tenga represalias o amenazas hacia mí por parte de las personas que están en contra de la casa y de quienes la dirigen: Nacha, Mariló. Que no tengo ningún miedo a escribir o plasmar estas cosas porque son la “puta” verdad.
Recuerdo que cuando falleció Pepe Bravo, todos, todos sin excepción, nos sentimos vacios en esos momentos, porque creíamos que se iba a cerrar la casa. Y en esos momentos no sabíamos a dónde ir o qué hacer. Al menos eso rondaba en mi mente. Pero a los pocos días vinieron los familiares de Pepe Bravo, y nos obsequiaron, como parte de la familia, con diferentes objetos de su padre. Eso me dio a mí la esperanza, ya que siento la familia de Pepe Bravo como mi propia familia. Yo me siento familia de Pepe Bravo. Cuando falleció Pepe, su perro Ramón me cuidó, ya que tenía depresión y pensamientos suicidas, que llevé a la práctica con un montón de pastillas que me tomé porque ya no aguantaba más. Era un sinvivir. Con el transcurso el tiempo, y al gustarme más estar con los animales que con las personas negativas, cada vez me sentía mejor. Hay un proverbio que dice que “cuando más conozco a las personas más amo a mi perro”.
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Llegó un momento en el que estaba bastante bien. Iba al pabellón del pueblo a jugar a baloncesto o al futbol, y conocí muy buena gente. Al menos toda la gente que conocí y me conocen sabe que soy un poco “cachondo”, y sobre todo hablo muy claro. También empecé a sacarme el graduado escolar, ya que quiero hacer un modulo de informática aquí en el pueblo. Pero, otra vez, Ramón falleció y yo estuve muy afectado. Ante la muerte de mi amigo Ramón, otra vez me vine abajo. Me volví más paranoico y más agresivo. Entonces, en esos momentos, cuando iba a desayunar, temía hablarme hasta la propia Mariló, ya que le contestaba vulgarmente. Estuve así, varias semanas hasta que Mariló, la supuestamente “ogro” o “bruja” de la casa, me trajo algo especial: un cachorro que se llama Rambo. Hoy en día somos padre e hijo, e hijo y padre.
Hoy no tengo que tomar ningún tratamiento. Duermo mis horas bien. No tengo más paranoias. Y sigo rehaciendo mi vida y luchando por sacarme el graduado, para lo que tan sólo me queda la asignatura de Sociales, que es la que ha sido más complicada en mi vida. También me estoy sacando el carnet de conducir, gracias al apoyo económico de la casa y del trabajo que realizo en ella. Seguiré luchando por el perro, la casa y mis cosas, en definitiva, mi vida. Y seguiré luchando por mis metas, y por el proyecto, dándome absolutamente igual las consecuencias que me puedan llegar, ya que esto es la “puta” verdad.
Y, ahora, al supuesto “salvador” decirle: ¿a quién salvas, de quién?…. Y a los que supuestamente salvaste ¿han mejorado en algo?… Pues no. Han empeorado, al menos desde mi punto de vista. Yo defiendo a la gente que está en esta casa, tanto como a mis hermanos y hermanas, aunque sea lo último que haga. Y con esto quiero decir que, si yo hubiera estado en el lugar de Mariló, a más de uno le hubiera abierto la cabeza por las amenazas de muerte que ella ha recibido. Y ella lo ha tomado como una broma, sonriendo, y dándole el tiempo a la otra persona que estaba caliente, por decirlo de algún modo. Y con esto quiero decir: ¿hay discusiones? Pues no voy a negar que no, ya que discusiones hay en todas partes, en las mejores familias y en las más pobres.
Para mí, al menos, todavía PEPE BRAVO sigue VIVO. Así lo siento, y así lo digo. ¿Por qué digo que Pepe Bravo sigue vivo? Porque, si no lo sintiese, no creo que haya expresado todas estas emociones o experiencias mías, abriendo mi corazón. Los que me conocen saben que la vida que llevé no es mala vida sino de supervivencia: vives o mueres por las cosas… Y temas que no quiero volver a recordar ni mencionar. Y quiero, no ahora, ni antes tampoco, cuando ya esté bien, quiero enorgullecer a mi madre y a la casa. ¿Cómo? Logrando mis metas, que es el objetivo de la casa.

También, la que dice que tenemos maltrato físico y psicológico, y se cree cualificada de psicología, ¿por qué “mierda” a los chicos y chicas que hablaban con ella los mandaba hacia mí? Ya que su labor no tiene argumentos ni fundamentos lógicos. Aunque para mí, el mejor psicólogo que tuve y todos lo tenemos es a nosotros mismos. Y cuando alguien quiere salir de algo o cumplir algo, no amenaza ni pone excusas: simplemente busca soluciones y saca el tiempo de donde sea para ponerlo en práctica.
Aunque hubo, hay, y habrá, fuerzas contrarias a su voluntad, seguiremos cumpliendo el deseo de Pepe. Un ejemplo es la apertura del bar, al que os invitamos a venir cada viernes a pasar un buen rato; no como amigos, sino como una gran familia. Aunque a mí no me gusta el flamenco, cuando paso por ahí, y veo lo alegres y contentos que están, a mí me llena, y me contagian de felicidad y alegría. Con esto ya creo que sobran palabras. Solamente voy a aprovechar… Ah, me he acordado de algo: si tanto maltrato físico y psicológico hay, ¿por qué no lo dijeron antes? Cuando salimos en la televisión, que no salimos obligados, como en Canal Sur, Canal Coín, y otros canales que no recuerdo como se llaman en estos momentos. ¿Por qué no lo dijeron en esos momentos? Y decían, en cambio, que el sitio éste es “la polla”. Ahora se está sacando escoria, desde que llegó una cierta persona, “el salvador” de los chicos. Recuerdo que salían a correr con él, y un día yo también decidí salir para animarlos, ya que se fijan más en lo que yo hago, como si fuera una persona perfecta (¡si yo soy un caos!… y, aparte, la perfección no existe… y cada uno es como es). Unos cambian para bien, y otros no cambian, o cambian para mal; para ellos mismos, claro está. Bueno, fui con ellos a las 8 de la mañana a correr, y creía que yo no aguantaría, porque llevaban tiempo corriendo y tenían mejor ritmo que el mío. Pero no. Gracias a las artes marciales que practico, sigo estando medianamente en forma y los adelanté y volví. Llegué a la casa, me duché y me fumé un cigarro. Y ya no quise a volver a ir a correr. ¿Por qué? Primero, no me gusta, me aburre. Y segundo porque a esa hora duermo. Cuando fueron llegando, nos reunimos en la escalera para fumar. Les dije que yo no iba más a correr, y al día siguiente me despertó “el salvador” para ir a correr, y le dije que no iba porque no me salía de las “pelotas”, porque yo entreno por las tardes. Y unos días después, estaba yo en un sitio de la casa con otra persona más, y escuchamos que “el salvador” le decía a alguien que yo era el anarquista de la casa, simplemente porque pasaba de él, ya que a mí, las pocas veces que he hablado con él, no me dio buen rollo, y me exigía trabajar los fines de semana cuando tocaba descansar en los días que no había evento. Como vio que a mí y a otras personas no las podía manejar, es decir, metérselas en su bolsillo, le propuso a Mariló que nos expulsase de la casa.
IMG-20160303-WA0006Con todo lo expuesto tan solo tengo que decir que una imagen vale más que mil palabras. Las cosas que están sucediendo están en este Facebook, y en el mío alguna que otra cosa. Pero soy una persona encerrada en mi mundo y reconozco que esta labor que está realizando Mariló hacia mí y mi madre es muy grande. Es como si te tocara la lotería. O, aún mejor, como si te tocará la lotería pero sin que se acabe en ningún momento. Creo que expliqué y aclaré bastante mi situación.
A todo esto, aprovecho para expresar mi más grande gratitud a PEPE BRAVO, que sigue con nosotr@s, y a Mariló y a Nacha, y todos los voluntari@s y, por supuesto, también a MANYU, RUTT, PAQUI, Y LOS MARIDOS Y LOS PEQUES que también me lo paso muy bien con ellos.
Kais

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Yo estoy aquí muy bien. En esta casa yo no he visto maltrato hacia mí ni hacia mis compañeros. Ahora mismo me está ayudando mucho, y me ha ayudado en los casi seis meses que llevo aquí. El trato que hay hacia nosotros es bueno. Espero que este proyecto me siga ayudando en mi evolución personal y a solucionar mis problemas. Deseo que me dejen de molestar con las calumnias y falsos testimonios que están levantando contra esta casa, porque esto que estamos viviendo es un sinvivir. A mí me ofende que digan que estoy siendo maltratado cuando no es así. Y pienso que a mis compañeros les está afectando del mismo modo. Quiero y deseo por el bien de todos que se corte este “rollo”, y que las personas que están “malmetiendo” contra este proyecto se busquen otro hobby.
Iván

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Quiero decir que en el año y medio que llevo en esta casa no he recibido ningún maltrato por parte de ningún compañero ni de Mariló. Y quiero agradecer a la Casa Pepe Bravo por la labor que están haciendo en todos estos años.
Maxi

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Aquí la gente está mejor que quiere, y aquí nunca se ha recibido una paliza ni na de na. Además, si necesitáramos defendernos, podríamos hacerlo sin ningún “salvador”, puesto que ya somos “mayorcitos”.
Chimo

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Yo llegué a esta casa la noche de Hallowen y me sentí tan bien que me quedé hasta el día de hoy. Conecté con las personas que había y con las que he ido conociendo después.
El próximo mes cumplo 64 años, y desde hace 20 me acompaña el diagnóstico de Párkinson. Estas circunstancias hacen que mi presencia en algunos lugares no encaje, o pueda no sentirme cómoda. Pero al mismo tiempo me da la opción de conocer lo que siento y lo que pienso. Estar para “adentro” y conectar también con los otros. Es como que la sensibilidad se agudiza y percibes más, pero también sientes más la fragilidad.
En definitiva mi situación me aporta o me ayuda a conocerme más a mí misma y a los demás; y cuando hay “buen rollo” y la gente abre el corazón y la mente, yo me siento muy bien y disfruto un montón, porque me encanta compartir y vivir en comunidad. Y esto es lo que se da en esta casa.
Yo viví aquí la Navidad y puedo decir que era como estar en una familia “muy especial” donde se cuidó el menú, el belén, la mesa… y detalles que solo se tienen en cuenta cuando se vive de cierta manera.
Y la mañana de Reyes, todos tuvimos una bolsa enorme con ropa (de segunda mano, pero limpia, en buen estado, y a la medida de cada uno) y más regalos de las aficiones o hobbies de cada uno. Desayuno de reyes, regalos, risas, bromas…
Todo esto no cuadra con los malos tratos que algunos dicen que practicamos en esta casa. Ni con algunas descalificaciones hacia Mariló.
En esta casa hay unas normas, unos horarios y unos límites que todos deben respetar sin ninguna excusa. Y cuando alguien no lo respeta, se le invita a rectificar. Y según sea su actitud, se le recuerda que también está la opción de la salida.
IMG_0600Yo he sido testigo de la salida de alguna persona, después de haber tenido esta experiencia y hacerle reflexionar sobre su actitud y su comportamiento. Cuando uno tiene la oportunidad de elegir lo que quiere, no es una víctima: se le está dando la oportunidad de hacerse responsable de su vida, y tiene la libertad de actuar como desee. Y esto en este momento es importante, porque el tiempo de la esclavitud, el patriarcado y las dictaduras ya ha pasado…
Es tiempo de respetar el proceso del otro, ya que cada uno es único e irrepetible, y tiene libre albedrío y su verdad, sin que nadie le juzgue. Y no necesita “salvadores”.
La persona que tiene la posibilidad de elegir con libertad, no es una víctima. Es un ser libre.
Con este enfoque cuando alguien decide que no le gustan las normas, los horarios o los límites que hay en la casa y toma la decisión de la salida, está teniendo la oportunidad de responder y actuar como persona adulta y responsable…
Y por supuesto para las personas que continúan su andadura, compartiendo en la casa y disfrutando de ella, es una gozada, y entre ellas estoy yo.
Quiero compartir el poema que escribí a Mariló el día de reyes. Cada uno tiene el suyo.
Mariló
Bondadosa… comprensiva… generosa…
Y se pone en tu lugar
Y es paciente y escucha y comprende
Sabe estar
¡Es el pilar de la casa!
Y como buena andaluza
Borda cantar y bailar
Y se transforma su cuerpo
Cuando sevillanas da
-que sale a bailar su alma
con arte y seguridad-
Y se mete en la cocina
Si hace falta cocinar
Y está pendiente de todo
De manera natural
Y si me atrapo ya el off
Cuando me voy a acostar
Ella con mucho cariño
Y con mucha suavidad
Me pone el pijama y canta
Y tengo que confesar
Que es regresar a la infancia
Y al cariño maternal
Y mi niña esta sanando
Con las nanas y el cantar
Con los cuentos que me cuenta
Y con el AMOR DEL BUENO
Que este ALMA GRANDE me da
¡GRACIAS MARILO POR TU GENEROSIDAD!
Inga


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Una idea sobre “Tomamos la palabra

  • Antonio Godoy

    Me llamo Antonio Godoy Romero. He trabajado desde enero de 2007 hasta diciembre de 2010 en el Centro de Apoyo al Desarrollo Empresarial (CADE) de Alozaina. Actualmente trabajo en el CADE de Torrox, dependiente de la actual Consejería de Economía y Conocimiento de la Junta de Andalucía. Asesoré a Mariló Cejudo y a Pepe en numerosas ocasiones por cuestiones relativas a la empresa y la Fundación, e inevitablemente la relación entre nosotros ha sido desde entonces de sincera amistad. Confío plenamente en el buen hacer de Mariló y de la gente que lleva la Casa. He vivido con ellos numerosísimas situaciones extraordinariamente complicadas, conozco perfectamente a Mariló y sé que es un pilar imprescindible en la Casa. Es más, creo que cualquier otra persona, ante la inmensidad de problemas de todo tipo que han tenido, hace años que hubieran tirado la toalla. Mariló, gracias a su enorme corazón, ahí sigue. Tienen todo mi apoyo.