“Esta casa tiene una vibración especial, yo creo que tiene vida propia. Es una casa de puertas abiertas y de corazones ilusionados. Una casa viva donde parece que siempre llegan las personas adecuadas para vivir las situaciones necesarias para su caminar por la vida.Su fundador Pepe Bravo daba cobijo a toda clase de personas, desde los que no tenían como vivir y se encontraban en situaciones extremas, hasta a cualquier caminante que estaba de paso por la zona. También a personas enfermas o que habían perdido el rumbo de su vida. En fin, esa era su filosofía, tender la mano y aliviar penas.

Hoy su legado sigue vivo en todos nosotros y en cada uno de los voluntarios que pasan por la casa dejando lo mejor de sí mismos.

Seguimos acogiendo a seres maravillosos que necesitan recordar su grandeza. Con paciencia y mucho amor por parte de todos, conseguimos la mayoría de las veces recuperar su autoestima y valía entre todos. Como la gran familia que somos, todos a una, ponemos en marcha la casa haciendo eventos, bodas, cumpleaños, comidas de empresas y toda clase de fiestas además de dar hospedaje como vivienda rural.

Es increíble como cada uno de nuestros chicos descubren sus dones y talentos, cuidan el jardín, pintan y mantienen la casa en función de lo que cada uno sabe o le gusta hacer. Recibimos donaciones de ropa, muebles, estufas y todo lo que podáis imaginar… nuestra casa, cada día, está más bonita y acogedora y nuestros chicos, con todas sus necesidades cubiertas gracias a muchas personas que nos siguen de alguna manera y deciden compartir con nosotros, GRACIAS…

A todo esto sumamos la grandeza de la casa en cuanto a talleres. Pepe Bravo era un gran visionario y atavió la casa con un taller de forja, carpintería, cerámica… incluso tenemos un molino de aceite construido por él mismo. Todos los productos de nuestra tienda están hechos por los chicos y chicas que han pasado por nuestra casa.”

por Nacha



Inga, un precioso ser que comparte con todos las aventuras de esta casa. Es un ejemplo de fuerza y esperanza, y cuando abre su corazón nos estremece con sus poemas. Su presencia en la casa de pepe bravo hace que veamos la vida desde otra perspectiva y demos más importancia a las pequeñas y mágicas cosas del día a día.

POEMA DE LA ERUDITA INGA A LA CASA DE ACOGIDA PEPE BRAVO